Cómo se vive el verano en las residencias

El verano es, por excelencia, la época de las vacaciones. Algunos residentes, normalmente los que están en mejores condiciones tanto físicas como psicológicas, se van de viaje con sus familias. Mientras tanto, aquellos residentes que se quedan en los centros, también disfrutan del verano, ya que durante esta época se aprovecha para organizar actividades que les sacan de su rutina habitual y que les reportan una serie de beneficios.
El buen tiempo del periodo estival implica que los mayores pasen más tiempo en el patio o en los jardines de las residencias. Es allí donde más actividades y juegos se realizan. Además, estar al aire libre y tomar el sol, siempre con precaución, hace que mejore su humor y autoestima. 
Los juegos con agua son una de las actividades habituales para que los mayores se refresquen a la vez que se divierten. En algunos de nuestros centros, incluso, se instalan piscinas hinchables para que les sea más fácil soportar las altas temperaturas. También se organizan salidas a las piscinas municipales o, en el caso de las residencias que se encuentran en zonas costeras, a la playa.
Las excursiones tienen un papel muy importante entre los planes veraniegos. De esta forma no solo salen de su rutina, sino que también abandonan la residencia durante unas horas y disfrutan de la naturaleza (cuando hacen excursiones a parques o recintos naturales) o de la cultura (cuando hacen visitas a museos o ciudades).
Otra forma de entretenimiento en las residencias en verano es la celebración de las fiestas patronales. Durante el periodo estival tienen lugar muchas celebraciones que conmemoran a los santos y vírgenes de los distintos municipios de España. En cada residencia se celebran las fiestas patronales de sus respectivas provincias y localidades, aunque hay fiestas emblemáticas como San Fermín, que no solo se conmemora en Pamplona, sino que también lo festejan en otras residencias del país con sus particulares encierros, o bien realizan los dulces típicos, decoran los centros o participan en los actos que organizan los ayuntamientos.
Es importante que los mayores que pasan el verano en las residencias sientan que también están de vacaciones. Las residencias Amavir organizan todos los años actividades veraniegas no solo para entretener y divertir a los mayores, sino también para mejorar su calidad de vida. La realización de estas actividades, en muchos casos con carácter intergeneracional (en compañía de sus nietos), les saca de su rutina habitual, haciendo que su humor mejore y estén más contentos. Además, están más activos, lo que conlleva que se sientan mejor físicamente. Con la realización de estas actividades también mejoran su capacidad cognitiva, sus reflejos y su capacidad de relacionarse con los demás.