ejercicio en la tercera edad

Ideas para aumentar los niveles de actividad física en las residencias de mayores

¿Cómo aumentar los niveles de actividad física en las Residencias de Mayores?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda practicar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada o al menos 75 minutos semanales de actividad física vigorosa en las Residencias de Mayores a los adultos de 65 o más años de edad. Además se debe realizar fortalecimiento muscular 2 veces a la semana con ejercicios que impliquen a los grandes grupos musculares. Los beneficios de mantenerse físicamente activo se producen a múltiples niveles, no solo del aparato locomotor, y a coste cero. Aquellos que no puedan alcanzar estas cantidades, deben mantenerse tan activos como sea posible. Cualquier actividad física es mejor que nada.

Este mensaje cada vez tiene más difusión. Sin embargo, el 23% de la población mundial adulta no era lo suficientemente activa en 2010. En concreto el 20% de hombres y el 27% de mujeres. ¿Qué podemos hacer al respecto desde las residencias de mayores?

El abordaje debe ser global. Una idea es descubrir o crear oportunidades de acción, teniendo en cuenta las preferencias de los residentes cuando sea posible y su papel activo. Si introducimos paulatinamente esos momentos de actividad física e interferimos lo menos posible en su estilo de vida puede que mejoremos la adherencia. Para esta labor, los servicios de fisioterapia y terapia ocupacional cobran especial relevancia como vertebradores de la rutina de los residentes. Las sesiones se centran en el mantenimiento o recuperación de la funcionalidad mediante la estimulación física y/o cognitiva. El simple desplazamiento de ida y vuelta hacia las salas ya es un esfuerzo.

El grupo de auxiliares también tiene mucho que aportar en este objetivo. Ayudan a caminar a los mayores que lo requieren a la hora de ir al comedor o al baño y realizan los paseos pautados por los técnicos. Todo el equipo multidisciplinar debe promover un hábito tan saludable como el ejercicio para obtener mejoras en la esfera física, mental y social.

El envejecimiento activo en las Residencias de Mayores.

Los familiares y amigos son otra de las piezas fundamentales para aumentar la cantidad de actividad que llevan a cabo nuestros residentes. Ellos disfrutan mucho con las visitas, les gusta charlar, tomar algo juntos en la cafetería o sencillamente su compañía. Es un excelente momento para comprometerse con uno de los pilares del envejecimiento activo: el ejercicio físico. Es importante pasear con ellos, aunque solo sea unos metros, hacer que se levanten y sienten de la silla o que muevan las extremidades. Cada vez se conocen más las bondades del entrenamiento de fuerza en personas mayores.

En resumen, podemos identificar diversos actores implicados en el incremento de la actividad física de los mayores en las residencias. Cada uno debe reflexionar acerca de su papel y cómo optimizarlo. Siempre que sea factible, hay que contar con la opinión y gustos del residente y analizar qué tipo de tarea puede hacer que se acerque a los niveles aconsejados por la OMS. Unos solo podrán pasear, otros subirán escaleras. Algunos se levantarán varias veces de la silla, otros cuidarán del jardín regadera en mano. Mientras unos participan en sesiones de psicomotricidad, otros lo harán en programas de ejercicio multicomponente. Tengo un compañero que dice: el ejercicio funciona… si se hace.

Alejandro Buldón
Fisioterapeuta en Amavir Getafe
@alex_BulOl