El amor a través de los años

Las paredes de nuestros centros son testigos de innumerables historias de amor. Algunas han perdurado a través del tiempo, otras han nacido en ese periodo de vida en el que ya no esperas encontrar el amor. Pero surge, aparece, nace donde menos te lo esperas.
Puede aparecer en el lugar más insospechado del mundo, en el momento en el que dos personas se miran a los ojos y, desde ese mismo instante no pueden dejar de mirarse.
Y es que el amor siempre sorprende. No entiende de lugares ni de edades ni de tiempo. No entiende de momentos oportunos ni desafortunados. Solo entiende de sentimientos que bullen como una olla hirviendo, y da igual el resto.
Muchos de nuestros residentes han encontrado el amor dentro de Amavir. Otros reciben cada día la visita de su amado o amada. Y otros amantes se han acompañado fuera y dentro de nuestras residencias.
De lo que estamos convencidos todos lo que lo admiramos a diario, es de que es hermoso ver, en cada una de sus formas, el amor que se profesan nuestros mayores. Puro, sencillo y duradero. Y con sentimientos de verdad, muy de verdad.
Si tienes a quien amar, cuídalo y quiérelo. El amor así se multiplica. Feliz San Valentín.