¿Qué significa ser trabajador social en una residencia?

A menudo oímos hablar de la figura del trabajador social en nuestra sociedad pero, ¿qué representa realmente esta figura dentro de una residencia? Desde Amavir queremos dar a conocer un poco más esta profesión que tiene un papel tan importante para los mayores dentro de nuestros centros residenciales.

Los trabajadores sociales forman parte del equipo interdisciplinar que trabaja en una residencia. No solo atienden aspectos físicos y psicológicos de las personas mayores, sino que también atienden su parte social. “El trabajador social no solo es una de las caras visibles de la residencia, es el portavoz de todos los que pertenecemos a ella: mayores, familia y empleados, siendo el punto de unión entre todos ellos”, afirma Lali Saiz, trabajadora social de Amavir Coslada.

Desde Amavir Pozuelo, el trabajador social Iván Mengod,  coincide en que significa ser un punto de apoyo esencial entre las personas y su entorno. “Es acompañar a los residentes y familiares antes, durante y después de su estancia en el centro para garantizar la continuidad de un proyecto vital personal que el residente ha venido construyendo durante toda su vida”.

¿Qué funciones tiene un trabajador social en una residencia?

La escucha activa, empatía y proximidad son las herramientas principales de un buen trabajador social. “A través de ellas conseguimos conectar con los residentes y recopilar datos que, junto con el resto de información proporcionada por el equipo interdisciplinar del centro, ayudan a tratar a las personas mayores de una manera íntegra y global, garantizando así el mayor bienestar posible y calidad de vida para el residente”, afirma Noemí Mielgo, de Amavir Valdebernardo.

Para Lali Saiz haciendo un juego de palabras, se podría denominar su puesto como “Trabajo socio holístico”, utilizando el término griego “holos” que puede usarse como sinónimo de integral. “Y es que, el trabajador social está en medio de todos los «saraos»: estamos en el antes, en el durante y en el después de la vida en la residencia”.

¿Qué beneficios tiene el trabajador social para los residentes?

Una persona puede ingresar en un centro residencial por muchos motivos, pero principalmente lo hacen por una situación de dependencia que impide que permanezca en su domicilio. “Las trabajadoras sociales somos la puerta de entrada a esa institucionalización y quiero pensar que, tanto para ellos como para sus familiares, contar con una figura de referencia que los escuche y resuelva sus dudas sobre este proceso, ayuda a reducir el nivel de ansiedad y la preocupación que generalmente les provoca”, afirma Mielgo.

Para Lali Saiz, los beneficios van desde la parte asistencial a cosas más cotidianas como: “participación en actividades, gestión de acompañamiento en salidas y consultas médicas, trabajar la satisfacción en situaciones importantes como son la manutención, la ropa limpia y colocada, integración y socialización o videollamadas tan importantes e imprescindibles en estos tiempos que corren”.

¿Por qué es importante celebrar el Día Mundial del Trabajo Social?

El tercer martes de cada mes de marzo se celebra el Día Mundial del Trabajo Social. A Iván, el hecho de tener un día que celebrar o conmemorar, le recuerda que “aún hay mucho por hacer” a la vez que “nos devuelve ese entusiasmo y orgullo profesional que con el tiempo puede haber perdido nitidez. Es una llamada para los profesionales a mantener la excelencia y el compañerismo en su desempeño, y también ayuda a la difusión de la profesión ante el público general”.

El pensamiento de Noemí va en la misma línea. “Porque debemos dar visibilidad a nuestra profesión y el reconocimiento que se merece. En una sociedad que está sufriendo constantes cambios, es importante que reivindiquemos el papel que nos corresponde”.

En definitiva, contar con la figura de un trabajador social en el centro es una garantía de que alguien siempre va a velar por el bienestar del mayor, independientemente del apoyo que tenga en su entorno.