insomnio en la tercera edad

Problemas para dormir en personas mayores

A medida que cumplimos años, es muy difícil mantener un sueño continuado, por lo que el descanso se redistribuye aumentando la frecuencia de las siestas. Es frecuente que escuchemos a nuestros mayores quejarse por la falta de sueño, y este factor es debido a una modificación en la fase de sueño no REM.
El cambio en los hábitos del sueño forma parte del envejecimiento natural del organismo. En la mayoría de los casos, este cambio no responde a una respuesta patológica, sino que es la evolución natural debido a la modificación del ritmo cardiaco, responsable de que sintamos sueño antes y madruguemos más.
Desde Amavir recomendamos seguir unas pautas que pueden hacer que se concilie mejor el sueño:

    • No dormir durante el día o, en su defecto, que la siesta no supere los 20 minutos.
    • Hacer ejercicio físico a diario.
    • Evitar bebidas estimulantes, como el café, que alejan la sensación de cansancio.
    • Tener un hábito horario para levantarse y acostarse a la misma hora.
    • Cenar al menos dos horas antes de acostarse. Si antes de acudir a la cama persiste la sensación de hambre, tomar un tentempié ligero.
    • Evitar realizar actividades desde la cama, como leer o ver la televisión.
    • Antes de acostarse, pueden realizarse actividades que nos ayuden a relajar cuerpo y mente, como escuchar música, leer con luz suave…
    • Es aconsejable orinar y descongestionar las fosas nasales.
    • Si al cabo de 20-30 minutos no se ha conseguido coger el sueño, lo mejor es abandonar la cama y salir de la habitación. Hasta que no vuelva la sensación de sueño no se recomienda volver a la cama.
    • Evitar el consumo de abundante agua antes de dormir para que no se produzca la necesidad de levantarse al baño a media noche.