Problemas para conciliar el sueño en los mayores

Al envejecer, una de las funciones del organismo que se ve afectada es el sueño. En los mayores, los patrones de sueño pueden variar a diferentes edades. Es un error común considerar que a medida que la edad avanza es menos necesario dormir. En la tercera edad el sueño puede resultar más fragmentado y dormir menos durante la noche, pero es probable que duerman más horas durante el día.
Las causas más comunes que generan problemas para dormir son:
• El ronquido. Este fenómeno está comúnmente asociado con personas que presentan sobrepeso. No suele revestir gravedad, a no ser que sea consecuencia de apnea obstructiva del sueño. Con esta patología, la respiración se detiene y la cantidad de oxígeno en sangre desciende, por lo que pueden producirse espasmos breves que induzcan a despertar, y la respiración se reanuda.
• Síndrome de piernas inquietas. Es un trastorno neurológico caracterizado por el impulso de mover las extremidades inferiores sin control. Las sensaciones de hormigueo y dolor en las piernas aumentan a medida que avanza la tarde – noche.
• Enfermedad de reflujo gastroesofágico o problemas digestivos. Ocurre cuando el músculo final del esófago no se cierra adecuadamente, por lo que el contenido del estómago hace reflujo hacia el esófago y lo irrita.
Sea cual sea la causa, es recomendable seguir una serie de pautas en la vida cotidiana para intentar evitar o minimizar el insomnio. Es importante mantener un horario a la hora de que el mayor se acueste y se levanta, procurando que sea siempre a la misma hora, y evitando que realice siestas durante el día. La luz y el ruido perturban el sueño, por lo que deben evitarse en la habitación donde se va a descansar. Por otro lado, se recomienda emplear la cama sólo para dormir, y realizar las actividades como la lectura o ver la televisión en otra habitación.