Perros y ancianos, una convivencia muy beneficiosa

Diferentes investigaciones han revelado que la convivencia de los ancianos con los perros es muy positiva para la salud de los más mayores. Menos soledad y mejor salud cardiovascular son, entre otras, las ventajas que ayudan a mejorar la calidad de vida de los ancianos que conviven con animales.

Son muchos los ancianos que viven solos y la presencia de un perro les ayuda a no estar aislados. El hecho de convivir con un perro les obliga a salir a la calle para pasear al perro, a hacer ejercicio y a relacionarse con otras personas. Así, por un lado, la actividad física les ayuda a mejorar la salud cardiovascular y a mantener una tensión arterial adecuada.

Por otro lado, el anciano que sale a la calle a pasear a su perro se relaciona con otras personas, por lo que reduce las posibilidades de padecer depresión. Solo el hecho de observar al perro mientras duerme y acariciarle ayuda a reducir la presión arterial.
Y es que la convivencia con un animal ayuda a los ancianos a sentirse útiles, porque tienen a un ser que depende de ellos, lo que les obliga a estar en forma para atenderle.

El anciano tiene a alguien a quien ofrecer cariño, amor y compañía y el perro sabrá corresponder de la misma manera. La calidad de vida de las personas mayores que conviven con perro mejora de manera notable porque: están menos estresados, se reduce la ingesta de medicamentos porque enferman menos, son más felices y se sienten menos solos.

No cualquier perro

Conviene tener en cuenta que el perro más apropiado para una persona mayor, que tiene reducida su movilidad, es un animal que tenga más de tres años, es decir que no sea un cachorro. Es recomendable que tenga un carácter tranquilo, que sepa caminar despacio por la calle y sea obediente. Hay casos de perros que han sido entrenados para ayudar a los ancianos en caso de accidentes domésticos. Por ejemplo, aprenden a pulsar un botón, con el que se activa una alarma que avisa al servicio de urgencias en caso de necesidad de ayuda.

Por lo tanto, antes de compartir la vida de nuestros mayores con un perro, por ejemplo, conviene recordar que es recomendable que el perro de un anciano tenga determinada edad y carácter; que la convivencia con un perro es buena para mejorar la calidad de vida y el bienestar de los mayores y que, aunque pocas, hay alguna residencia de ancianos en España que admite animales de residentes.