La importancia de las vitaminas y el calcio en las personas mayores

Con la edad, el organismo va envejeciendo y el equilibrio de los niveles de vitaminas y calcio van deteriorándose, por ello, se vuelve fundamental mantener un aporte adecuado de estas sustancias que permita a las personas mayores tener un buen equilibrio en su cuerpo.

 

La valoración geriátrica integral que se realiza en los centros de Amavir nos permite conocer en profundidad a cada residente, siendo nuestros profesionales sanitarios los que llevan a cabo la prevención y control de los síndromes geriátricos, prestando una atención integral sociosanitaria de calidad, continua y, sobre todo, personalizada a cada usuario.

 

¿Qué es la vitamina D?

Las vitaminas son sustancias que el cuerpo necesita para crecer y funcionar en forma normal. La vitamina D, en concreto, ayuda al cuerpo a absorber el calcio, uno de los principales elementos que constituyen los huesos. La falta de vitamina D puede dar lugar a enfermedades como la osteoporosis. Además, juega un papel importante en los sistemas nervioso, muscular e inmunitario, aumentando las defensas y ayudando a prevenir infecciones.

 

Vitamina D y calcio, dos elementos que van de la mano

El aporte de calorías, proteínas, calcio, fósforo y vitaminas C, D y A son aspectos que deben cuidarse a la hora de prevenir fracturas en los mayores ya que muchos adultos mayores suelen sufrir osteoporosis.

 

Para que el calcio consumido con los alimentos sea útil para nuestro cuerpo y nuestros huesos, es necesario también ingerir la vitamina D. En caso contrario, puede dar lugar a la pérdida de masa ósea. Es por esto que la mayor parte de los suplementos de calcio vienen además acompañados de vitamina D.

 

¿Qué alimentos contienen vitamina D?

La vitamina D puede conseguirse a través de una dieta equilibrada gracias al pescado azul (sardina, salmón, atún), mariscos, la yema del huevo, cereales o derivados lácteos. Sin embargo, esta vitamina también es sintetizada por nuestro cuerpo a través de los rayos UV.  Por ello, tomar sol, siempre con precaución y usando protección solar, ayuda a mantener e incrementar nuestros niveles de calcitriol, que es la forma activa de vitamina D.

 

¿Qué ocurre con la vitamina C en las personas mayores?

La vitamina C es otra de las sustancias importantes para el cuerpo humano. Ayuda a absorber mejor el hierro que contienen los alimentos y participa en la transformación de aminoácidos, que nos aportan las proteínas de las carnes, huevo y quesos principalmente.

 

La vitamina C se encuentra en las frutas cítricas como las naranjas, mandarinas o pomelo, pero también en las hortalizas: tomate, brócoli, repollo, zanahoria, acelgas o pimientos.

 

El consumo de esta vitamina puede retrasar el deterioro cognitivo asociado con la edad, reduce los síntomas de fatiga, mejora la presión arterial, reduce el estrés y la ansiedad y ayuda a combatir la depresión.

 

Incorporarlo al estilo de vida

Muchas veces hemos hablado de la importancia de llevar un estilo de vida saludable en todas las edades, pero cobra especial relevancia en la edad adulta. Integrar estos hábitos alimenticios en la rutina alimentaria no siempre es sencillo para las personas mayores. Muchas veces es necesario administrar el calcio y la vitamina D como suplemento, eso sí, siempre bajo supervisión médica.