hidratacion en mayores

¿Cómo afecta el calor a nuestros mayores?

Estamos en pleno verano y, con ello, nos encontramos también bajo la amenaza de las altas temperaturas. Precisamente las personas mayores son las más vulnerables al calor. Esto es así porque son menos conscientes de la sensación de calor y, por ello, se protegen menos de él. A esto hay que sumarle que este colectivo presenta un riesgo añadido de deshidratación, ya que no se dan cuenta de que están perdiendo líquidos por la sudoración. Además, tienen una menor percepción de la sensación de sed, lo que hace que esta aparezca de forma tardía y que ingieran pocos líquidos.
Con el fin de intentar evitar que esto suceda, cuatro residencias de Amavir se han unido a la campaña de sensibilización nacional de la Fundación Edad&Vida y Aquarius para concienciar sobre la necesidad de una buena hidratación en las personas mayores. Los centros participantes son Amavir Oblatas (Pamplona), Amavir Ciudad Lineal (Madrid), Amavir Tías (Lanzarote) y Amavir Diagonal (Barcelona).
La campaña tiene dos acciones: por una parte, el reparto de más de 18.000 botellas de Aquarius entre los centros para ayudar a prevenir posibles deshidrataciones debido al calor, y por otra, la difusión de dípticos informativos en los que figuran una serie de pautas básicas para evitar problemas de deshidratación entre los mayores. Algunas de estas recomendaciones son beber diariamente unos 6-8 vasos de líquidos (agua, zumos, lácteos, infusiones o refrescos), consumir alimentos con alto contenido en agua que pueden ayudar a mantener un adecuado nivel de hidratación, como frutas y verduras, y evitar las comidas copiosas.
Además del peligro de sufrir deshidrataciones, también existe el riesgo de sufrir golpes de calor, que normalmente tienen consecuencias más graves. Varios de los síntomas de un golpe de calor son somnolencia, dolor de cabeza, hipertermia, náuseas, calentamiento y enrojecimiento de piel, desorientación, disminución del nivel sensorial y de conciencia, confusión, convulsiones e, incluso, se puede llegar al estado de coma. Todos estos síntomas pueden dejar secuelas en las personas mayores y, en el peor de los casos, pueden provocar la muerte.
Para evitar las graves consecuencias de un golpe de calor, debemos actuar rápido cuando empiecen a aparecer estos síntomas. Lo primero que debemos hacer es poner a la persona mayor a la sombra o, si no hay, generarla rápidamente. Luego debemos desabrigarla y enfriar la frente, la nuca y las muñecas, ya que son puntos sensibles y esenciales para regular la temperatura. Si la persona está consciente, debemos darle líquidos poco a poco, preferiblemente isotónicos porque contienen azúcares y sales minerales, pero si está inconsciente debemos evitarlo porque se puede atragantar.
Desde Amavir damos varias recomendaciones para evitar las consecuencias del calor:
– Mantenernos hidratados. Es fundamental ingerir líquidos de forma abundante, incluso cuando no tengamos sed.
– Permanecer a la sombra y evitar la exposición al sol.
– Buscar siempre sitios que estén frescos.
– No salir a la calle en las horas críticas de calor, más o menos entre las 12:00 y las 18:00.
– Evitar hacer ejercicio o esfuerzos físicos en las horas centrales del día.
– Usar ropa ligera y de colores claros, y evitar los colores oscuros que capten el calor.
– Cubrir la cabeza con gorras o sombreros.
– Evitar que se calienten las casas bajando las persianas y cerrando las ventanas.