Alzhéimer: terapia con perros

La convivencia y el contacto con perros resulta positiva para los ancianos, y en el caso de los mayores con el mal de Alzheimer (enfermedad degenerativa de carácter neurológico), no es una excepción. La terapia con canes para los ancianos con esta patología les ayuda a mitigar la sensación de soledad, a relacionarse y a no deprimirse.

Hay que tener en cuenta que la relación con los perros les proporciona más calidad de vida y ayuda a mejorar su atención y capacidad de comunicación. Los animales que viven en una residencia geriátrica no siempre están adiestrados de manera específica para interactuar con los mayores, pero su sola presencia y compañía les da mayor bienestar y felicidad. En concreto, los expertos aseguran que perros y gatos aportan serenidad a los ancianos con el mal de Alzheimer, mientras que les ayudan a responsabilizarse de determinadas tareas (pasear al can, cepillarle u ofrecerle la comida), lo que les hace sentir útiles.

La Fundación Affinity trabaja desde hace 18 años en terapias con canes que se desarrollan en residencias geriátricas para ancianos con distintos tipos de demencias, entre las que se encuentra la enfermedad de Alzheimer. En la actualidad, tiene en marcha 40 programas de terapia con animales, con más de 84 perros. En España hay más de 600.000 personas con esta patología, según los datos del Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía.

Bondades de la terapia con animales

  • Mantenimiento de su rutina cotidiana
  • Relajarse y, por tanto, dormir mejor.
  • Mejoran su autoestima.
  • Les proporcionan compañía.
  • Mayor actividad física y mental.
  • Integración en su comunidad local.
  • Tranquilidad frente a situaciones nuevas y desconocidas.
  • Afecto y compañía.