La importancia de contar con un Plan de Igualdad en las residencias

El pasado 14 de enero de 2021 entró en vigor el Real Decreto 901/2020 que regula los planes de igualdad y su registro. Este hecho supone un gran paso para asentar la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. En Amavir hemos trabajado durante varios meses para lograr que este documento sea una realidad tangible.

 

¿Qué es un Plan de Igualdad?

Los planes de igualdad son un conjunto de medidas en diferentes ámbitos que una entidad lleva a cabo para avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres en los centros de trabajo. Comienza con un diagnóstico de la situación y añade medidas y metas para alcanzarlas.

En entrevista para dependencia.info Marián Bautista, directora de Recursos Humanos de Amavir, ha explicado que el objetivo principal de este tipo de planes “es alcanzar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, eliminando la discriminación por razón de sexo en el caso de que esta se produjera”.

Hasta hace muy poco solo estaban obligadas las empresas de más de 150 personas en plantilla. “Pero a partir del pasado mes de marzo entran dentro de la obligación las compañías de más de 100 personas en plantilla y, a partir de marzo del 2022, aquellas de más de 50 personas”, ha agregado Bautista.

 

¿Por qué es necesario tener un Plan de Igualdad?

La igualdad es una condición indispensable para garantizar el trabajo digno. Reducir las desigualdades en el entorno laboral, significa reducirlas también en el conjunto de la sociedad. “En el caso concreto de las residencias, es importante porque te ayuda a conocer en qué aspectos debemos de centrarnos para mejorar el día a día de las personas que forman parte de las plantillas”, ha explicado la directora de RRHH de Amavir.

Para Marián es necesario parar y revisar determinados aspectos del funcionamiento del día a día de la empresa que se pueden mejorar, no solo para acabar con posibles desigualdades, sino también para ser conscientes de la evolución de la sociedad y, por ende, de las compañías en cuanto a la gestión de personas se refiere. 

Se trata de “poner en valor y de forma ordenada todas aquellas medidas que afectan a diferentes departamentos y que se llevan a cabo de forma habitual pero que nunca han quedado reflejadas y/o recogidas en ningún documento escrito”, ha apuntado.

 

¿Qué supone incumplir el Plan de Igualdad?

No cumplir con las obligaciones que en materia de igualdad están establecidas en el Estatuto de los Trabajadores o en el convenio colectivo puede dar lugar a sanciones económicas con multas de entre 626 y 6.250 euros, en caso de considerarse grave, o de entre 6.251 y 187.515 euros, en caso de considerarse muy graves.

El incumplimiento del Plan también puede tener otras consecuencias negativas para la empresa, como por ejemplo “la pérdida de cualquier ayuda, subvención o bonificación relacionada con programas de creación de empleo o incluso la prohibición de acceder a cualquiera de estas ayudas en un plazo mínimo de 6 meses”, ha explicado Bautista.

Aunque son muchas las empresas que, como Amavir, ya están trabajando para hacer realidad la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, aún queda mucho por hacer para alcanzar la meta de la igualdad plena. Un objetivo que solo se logrará si administraciones, empresas y sociedad trabajan de forma conjunta.