Déficits nutritivos más comunes en las personas mayores

Las principales causas de déficits nutritivos son un aporte calórico insuficiente, las dietas monótonas o repetitivas o restrictivas, la disminución del apetito, el rechazo de frutas y verduras, la mala preparación y conservación de los alimentos, el excesivo uso de laxantes, la presencia de patologías agudas o crónicas y la polimedicación.
Como consecuencia, los déficits nutritivos más comunes según los resultados obtenidos en diferentes estudios europeos son los
déficits de vitamina D, ácido fólico y zinc
.

Vitamina D. La deficiencia puede dar lugar a anemia megaloblástica caracterizada por el desarrollo de glóbulos rojos grandes e inmaduros. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno desde los pulmones hasta todas las células del organismo. Los síntomas de deficiencia coinciden en general con los de otras anemias: fatiga, irritabilidad, inapetencia, náuseas, lengua dolorosa, úlceras bucales y pérdida de cabello. Las fuentes dietéticas principales son: legumbres y verduras verdes, frutas, cereales de desayuno enriquecidos, hígado y levadura de cerveza.

Acido fólico. La unión de calcio y fósforo (fosfato cálcico) formará los huesos del feto y posteriormente los dientes del recién nacido. El calcio es importante para evitar descalcificaciones de la madre (pérdida del mineral en huesos y dientes). Las mujeres embarazadas con intolerancia a la lactosa (azúcar de la leche) o alergia a la caseina (proteína de la leche) que no tomen las raciones suficientes de lácteos, deben complementar su dieta con otros alimentos ricos en calcio. Los derivados de soja enriquecidos (batido de soja, tofu…), pescados de los que se come la espina (sardinas en lata, boquerones…), son alimentos ricos en este mineral y también los frutos secos y sus extractos (leche de almendras), aunque la absorción de calcio de estos últimos no es tan efectiva. Si el médico lo cree necesario recomendará una suplementación en este mineral.

Zinc. Este mineral interviene en el gusto y el olfato, regula el sistema inmune (el que nos protege frente a las infecciones) y es un antioxidante natural. Los alimentos más ricos son: carne, pescado, marisco, huevo, cereales integrales, legumbres y quesos curados.